sábado, 7 de marzo de 2009

Concierto

Allí, perdido en una sala muy pequeña, donde se ofrecía un concierto intimo, tan intimo que al parecer el publico era amigo de la cantante. Perdido por ser un desconocido, disfruté otra vez de esa sensación incomoda de adolescente, me sentí como el raro del grupo, el que no llama la atención por nada en especial. Me deslicé por las paredes con mi cerveza de lata, dos euros, encontré una solitaria silla cerca del espacio donde se colocaría la cantante, me senté esperando que comenzara la actuación. Luces apagadas, Zhanna, después de los primeros acordes, comienza a cantar, su voz profunda de terciopelo me llega como nueva, la calidad del directo me recoge, me abraza, y en ese momento dejo de sentirme extraño, ahora canta para mi.

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