sábado, 14 de julio de 2007

Entrada tímida

En la calle otra vez, vestido todo de negro en pleno medio día de un brillante mes de julio, con el calor que hace y yo de acumulador de energía solar, a buscar la sombra que si no la colonia que me puse de prestado de Miguel no va a durar nada.

Un par de manzanas alrededor y una media hora mas tarde, repito la operación de tirar de la puerta que me indica que “tire”, para mi alivio a la primera persona que veo es a Javier que habla con un comercial de vinos. -¡Ah! Ricardo- con el típico tono ese de: ¡el que faltaba! Al parecer estaba ocupado y no iba a poder atenderme como el quisiera o darme las indicaciones adecuadas o vete a saber ¿qué? –el que se encarga de la sala esta enfermo, busca a Laura y dile que te diga que hacer- y con un grito llama a la chica que se llama Laura -¡Laura!-. Aparece Laura con un cubo y una fregona para fregar el suelo del baño –el es Ricardo, dile que tiene que hacer- -no se, yo iba a fregar el suelo del baño… que tire el vidrio, encantada ¿voz te llamas?-

No hay comentarios: