martes, 10 de julio de 2007

Ven a las dos

Martes, día 10 de julio

Dos y diez de la tarde, me pongo los zapatos, bajo las escaleras y el tramo de la calle Balmes que queda desde mi casa hasta llegar a la Diagonal, me espera Arseni para comer juntos. Vamos a comer a un restaurante al que no he ido nunca, se vendrá con nosotros un tal Paris, amigo de Arseni, con el que había coincidido un par de veces, por las mismas fuentes por las que coincidiré hoy. Llegamos al restaurante antes que Paris y pedimos mesa para tres, nos atiende Javier, socio del restaurante, interesado actualmente por la restauración, anteriormente profesor en una universidad de NY, anteriormente arquitecto y hasta aquí puedo llegar en datos sobre Javier, por lo menos de su currículo, a este también lo conozco por las mismas fuente que Paris. Llega Paris se sienta junto a mi y elige un menú vegetariano, aconsejado por Javier, Arseni y yo pedimos ensalada oriental y un segundo de carne de estilo también oriental.

Estupendo menú, ya lo puede ser por el precio de catorce con cincuenta, una carne deliciosa y un pastel de zanahoria de igual calificación -¿café?- -si, solo y cortito (como a mi me gusta) gracias-. Arseni propone pagar y marchar, de acuerdo el resto nos dispusimos a finiquitar la cuenta. Me invitó Arseni, el se lo puede permitir. Javier nos pregunta ¿Qué tal? A lo que respondimos que muy bien. Javier se dirige a mí y me pregunta: ¿quieres trabajar los menus del medio día entre semana? Y yo respondo: ¿el viernes a que hora quieres que venga? Hoy me voy fuera de Barcelona, regreso el jueves noche –Ven a las dos, si quieres comer con el personal ven a las… mejor ven a la una y así te explico-

No hay comentarios: